«Minerva y la ballena que nunca se tragó a Pinocho» – 1999
Recuerdo perfectamente la emoción de aquel verano de 1999 cuando abrí la revista Minerva, que recibía en casa por ser socia del Círculo de Bellas Artes, y descubrí publicado mi pequeño texto entre aquellas páginas dedicadas a la literatura y la creación en la sección «Para niños y niñas».
Ver mi nombre impreso por primera vez en una revista literaria fue una alegría difícil de explicar: como si de pronto una voz íntima hubiera encontrado un lugar en el mundo.
Aquel Micro cuento ocupaba apenas unas líneas, pero para mí significó tanto… Sentí que las palabras podían permanecer, viajar más allá de mí y formar parte de algo colectivo y hermoso.
De los cien años que ahora celebra el Círculo de Bellas Artes, yo he guardado durante un cuarto de siglo aquel ejemplar azul de. Lo he conservado como se guardan los recuerdos importantes, y siempre en algún momento de mi vida como ahora emerge Minerva tan azul como el mar que surcaba la ballena 🐳